Portada
 
Nº 155 - 14 de octubre de 2010

Buscan perfil genético de niños
chilenos con patología renal crónica
Leer más..

Investigan nuevo blanco terapéutico para la diabetes
Leer más..

Presentan “Odontología Médico-Legal”
Leer más..

PULSACIÓN SEMANAL

 

El Pulso
 © Todos los derechos reservados
Quiénes somos

Con el apoyo de un proyecto Fondecyt para Posdoctorados
investigan nuevo blanco terapéutico para la diabetes

  • La doctora Paola Llanos analizará el efecto que tiene el envejecimiento y la dieta alta en grasas en la modificación lipídica de los túbulos transversales de las células del músculo esquelético.

Paola Llanos, profesora de Biología y Ciencias Naturales y desde el 2009 doctora en Ciencias Biomédicas de la U. de Chile, inicia este año un estudio financiado por un proyecto Fondecyt para Posdoctorados que estará orientado a buscar nuevos blancos terapéuticos para la insulino-resistencia y la Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2).


Doctora Paola Llanos

Se calcula que el año 2030 habrá 350 millones de personas con DM2 en el mundo. Esta epidemia global se explicaría por el envejecimiento de la población y los estilos de vida poco saludables, que incluyen la obesidad y el sedentarismo. En Chile este problema de salud pública es tanto o más grave que en el resto del mundo porque a nivel nacional la diabetes es una de las enfermedades que más ha incrementado su tasa de mortalidad en las últimas décadas.

La doctora Llanos explica que en los próximos tres años, apoyada por sus tutores, los Profesores Titulares del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, doctores Enrique Jaimovich y Cecilia Hidalgo, realizará un estudio sobre el efecto que tiene el envejecimiento y la dieta alta en grasa en la modificación de la composición lipídica de los túbulos transversales. En palabras más simples, las células del músculo esquelético, que en tamaño son unas de las más grandes que posee el organismo, incluyen en sus membranas plasmáticas invaginaciones denominadas túbulos transversales, ricos en colesterol.

Estos túbulos tienen receptores de insulina que captan la hormona cuando transita por el torrente sanguíneo, activando una cascada de eventos que lleva a que el transportador de glucosa GLUT-4 se active. Una vez alertado el GLUT-4 se ubica en la membrana permitiendo que la glucosa entre a la célula para que sea debidamente aprovechada. “Nosotros creemos que el entorno lipídico de la membrana del músculo podría estar determinando el mal funcionamiento del sistema, hecho que conduciría a la resistencia a la insulina y en etapas más avanzadas a la diabetes”, comenta la doctora Llanos.

Modelo animal

La investigadora señala que para analizar este problema se utilizarán ratones obesos, alimentados con una dieta alta en grasa, modelo validado para la resistencia a la insulina, y animales envejecidos. De ellos se extraerán fibras de músculo esquelético para medir el transporte de glucosa.

“Este daño en la membrana plasmática, específicamente en el túbulo transversal, sería uno de los causantes de la patología. Es algo que estudiaremos para entender en detalle cómo ocurre y de qué forma puede revertirse. Por ejemplo, sabemos que el colesterol hace más compacta a la membrana, por lo tanto, un exceso del mismo podría incidir en que el GLUT-4 no reaccionara adecuadamente o que los receptores de insulina no fueran tan efectivos”, resalta.


Imagen confocal de fibra muscular adulta

De esta manera, un fármaco orientado a reducir el colesterol en las membranas plasmáticas de las células del músculo esquelético podría ser de gran utilidad para disminuir el riesgo de DM2. “Si fuera así podríamos combatir la patología en la primera etapa de su desarrollo”, adelanta.

La doctora Llanos agrega que actualmente los fármacos disponibles en el mercado están orientados a restringir los niveles plasmáticos de colesterol (dislipidemia) o a sensibilizar a los receptores de insulina. En consecuencia, actuar sobre el entorno lipídico sería una aproximación distinta a este grave problema de salud pública.

Paola Llanos añade que para complementar sus estudios irá a uno de los laboratorios más prestigiosos de Estados Unidos en el análisis del envejecimiento muscular, el cual es dirigido por el doctor Osvaldo Delbono, quien trabaja en la Universidad Wake Forest, ubicada en Carolina del Norte.

“Esperamos que los resultados de este Fondecyt sean un aporte a la ciencia básica y permitan la generación de nuevos fármacos que, sumados a cambios de hábito que debe asumir la población, ayuden a revertir esta epidemia global”, señala.

Cecilia Coddou